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LAS MERINDADES INTRO. GENERAL TURÍSTICA MERINDAD DE VALDEPORRES
LA MERINDAD DE VALDEPORRES

Los ríos Nela y Engaña, en su cuenca alta, vertebran este territorio en el que se asientan recostados en las laderas meridionales de los Montes del Somo la docena de pequeños pueblos que componían la antigua Merindad de Valdeporres y que hoy, junto con los tres que pertenecieron a la Junta de Puentedey, constituyen el municipio denominado Merindad de Valdeporres.

El río Nela y los Montes del Somo, en las estribaciones de la Cordillera Cantábrica, son los dos ejes en torno a los que se han desarrollado los pueblos de esta histórica merindad castellana. El aprovechamiento forestal y ganadero ha sido el principal recurso para las gentes que desde tiempos remotos pueblan esta zona de la montaña en la cuenca del Alto Ebro. Durante los últimos siglos se desarrolló en las dos vertientes de estos montes un singular modo de vida ganadero relacionado con un peculiar sistema de trashumancia, la “muda”, que generó la denominada cultura pasiega con la que los pueblos de Valdeporres, algunos muy estrechamente, han estado vinculados.

La presencia del Neolítico
Las gentes del Neolítico que poblaban estas montañas dejaron huellas de su paso en forma de grandes construcciones de piedra de carácter funerario. Los dólmenes son cámaras rodeadas por grandes bloques de piedras hincadas, cubiertas por una gran losa, que servían como enterramientos colectivos vinculados a un clan o familia extensa. Normalmente se cubrían con un gran túmulo de tierra formando un círculo.

Algunos de estos monasterios tenían nombre propio, ya que eran de propiedad particular, y aparecen reflejados en  documentos medievales entre los siglos XI y XIV.

En Villavés al parecer existió un pequeño eremitorio, según se deduce de la mención que hace de él el documento fundacional del monasterio de Oña del año 1011. En su iglesia de San Juan Evangelista se conserva un tímpano semicircular con una inscripción del año 1159.

La iglesia de San Pelayo, en Puentedey, también conserva elementos románicos como el tosco tímpano que muestra la lucha de un guerrero con una serpiente.

La presencia señorial
A pesar del gran poder que tuvieron en

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esta zona familias como los Porres, los Manrique y los Velasco, a partir del siglo XVI casi todos los pueblos pasaron a ser de realengo y, agrupados en la Merindad de Valdeporres, formaron parte del Corregimiento de las siete Merindades de Castilla Vieja. Quintanabaldo, Brizuela y Puentedey, que no formaban parte de la Merindad, siguieron siendo de señorío de los Porres hasta la abolición de los señoríos a comienzos del siglo XIX.

Quintanabaldo, Brizuela y Puentedey, que no formaban parte de la Merindad, siguieron siendo de señorío de los Porres hasta la abolición de los señoríos a comienzos del siglo XIX.

La merindad hoy
Mercados artesanales y animadas fiestas patronales, como la matanza de San Martín de las Ollas, la Cucaña o el Belén Viviente de Puentedey, añaden color en los pueblos de la merindad.


QUE PUEDES PUEDES VER

Montes del Somo y los nacimientos de los ríos Nela y Engaña
El límite norte de la Merindad de Valdeporres está formado por una amplia cadena montañosa denominada Montes del Somo, estribaciones más nororientales de la Cordillera Cantábrica que sirven de divisoria natural con la vecina comunidad cántabra.

Los ríos Nela y Engaña vertebran la compleja orografía de los  Montes del Somo. En el límite con la vecina Cantabria, cerca del Portillo de la Magdalena, en Matanela, las aguas del río Nela comienzan su largo y sinuosos recorrido. Es un lugar salpicado por bosques, verdes pastizales y numerosas cabañas pasiegas. El río Engaña nace bajo el antiguo poblado pasiego de la Marruya. Las riberas del río Nela están incluidas dentro de la Red Natura 2000 con la declaración de Lugar de Importancia Comunitaria (LIC).

Rutas para caminantes
Varios senderos recorren la Merindad de Valdeporres. El GR-1 Sendero Histórico pasa por Puentedey y Quintanilla Valdebodres antes de adentrarse en los canales de Dulla, llegar a Pedrosa y ascender por el curso del alto Nela hacia el puerto de El Escudo. El GR-85 Ruta de los Sentidos pasa por Quintanabaldo para terminar su recorrido en Puentedey. Los senderos balizados PRC-BU 53 Senda de los Haidíos y PRC-BU 54 Sendero de Valdeporres recorren otros rincones del municipio.

Construcciones Megalíticas
En Valdeporres se tiene constancia de la existencia de varios monumentos megalíticos. Junto a la carretera que asciende hacia Busnela se encuentra un dolmen que aprovecha una roca exenta para formar una cámara elíptica con siete piedras verticales. Más difíciles de localizar son los otros dólmenes que se levantan en las inmediaciones de Ahedo de las Pueblas (con una cámara funeraria de cinco piedras verticales cerradas por una cubierta plana) y de Robredo que conserva un dolmen a modo de crómlech formado por 13 piedras verticales y cuatro losas de la cámara sepulcral.

Arquitectura popular
La casa popular se caracteriza por gruesos muros de mampostería y sillar para las esquinas y vanos.

La planta es cuadrada o rectangular con tejado a dos o cuatro aguas y en el último piso se dispone el balcón de madera. A veces, aparece un patio anterior con puerta cubierta por tejadillo. Encontraremos muy buenos ejemplos de viviendas tradicionales en la mayor parte de las poblaciones de la merindad. Entre todas ellas destacan los conjuntos rurales de Leva, Ahedo de las Pueblas o Busnela.

Los conjuntos rurales de Valdeporres son un reflejo del carácter de sus gentes y de sus formas de vida. Cada pueblo tiene su propia personalidad que queda plasmada en su trazado urbano y en sus peculiaridades arquitectónicas, así como en sus fuentes, abrevaderos, lavaderos, boleras, horneras y otros elementos urbanos de carácter popular.

Hayedos, robledales y otros bosques
Numerosos son los bosques de hayas, pinos y robles que pueblan la Merindad de Valdeporres, destacando el bosque de robles centenarios de Robredo, el alto Nela, el valle del Engaña y el hayedo de Leva. Una tupida vegetación de ribera acompaña a todos los cursos fluviales.
Salto o cascada de la Mea

Entre Puentedey y Quintanilla de Valdebodres, un sendero balizado, el PRC-BU 36, nos conduce a través de un estrecho cañón, cubierto por un magnífico bosque de quejigos, hasta la espectacular cascada de la Mea, formada al precipitarse el arroyo de la Mea por un cortado rocoso en las épocas de lluvia o de deshielo.

Calzada de la Engaña
En el entorno del valle del río Engaña, entre las Merindades de Valdeporres y Sotoscueva aparecen varios tramos de una antigua calzada que parece que comunicaba los importantes enclaves romanos de Julióbriga (Retortillo-Reinosa) y Flavióbriga (Castro Urdiales).

Torres y Palacios
En Cidad, el palacio y torre de los Porres, es un elocuente testimonio del poder que tuvo este linaje, también conocido como Porras, en este territorio. Sobre el arco natural de Puentedey, el palacio de los Brizuela, conserva su estructura original renacentista. En San Martín de Porres también se mantiene una gran casona barroca blasonada con las armas de los Velasco y con un potente torreón. Casonas, como la de Brizuela, completan este apartado.

Puente Natural y conjunto urbano de Puentedey
El río Nela, con la paciencia y tenacidad que caracteriza a las obras de la naturaleza, ha excavado a lo largo de millones de años un fantástico arco natural a través de la roca. Lo que el río hizo para continuar su camino hacia el Ebro, el hombre lo aprovechó para quedarse allí y crear un conjunto urbano de extravagante belleza, en el que resaltan la torre-palacio de los Brizuela y la iglesia de San Pelayo, con restos románicos. Las gentes que poblaron estas tierras no dudaron en atribuir la grandiosidad de esta obra al mismo Dios, por lo que el pueblo que nació y creció sobre tan fabulosa obra se llamó Puente Dei, es decir Puente de Dios.

Castro de Brizuela
Los cántabros eran pueblos de origen celta que poblaron estas tierras. Construían sus pequeños poblados, conocidos como “castros”, en lugares elevados, fáciles de defender, desde los que tuvieran un buen control del territorio. En un lugar estratégico, en lo alto de un espolón rocoso situado cerca de Brizuela, se estableció uno de estos castros. Quedan vestigios de lo que fue el gran muro de piedra que protegía el recinto en el que se levantaban pequeñas cabañas construidas con materiales perecederos.

El Sant. Mediterraneo y el Túnel de la Engaña
El Túnel de la Engaña. Se trata de un conjunto de edificaciones que levantaron los obreros que construían el túnel homonimo de la vía Santander Mediterraneo de casi 7 km. de largo y que unía Valdeporres con el valle de Pas. Hoy en día, el túnel está parcialmente derumbado y las construcciones están en ruinas pero entre ellas podemos ver: la iglesia, la estación, el almacén y otras instalaciones. Infraestructuras del ferrocarril Santander-Mediterraneo. Además de los edificios conservados en la Engaña y de la provincia y de la propia vía de tren, en Quintanabaldo podemo ver un puente de grandes dimensiones sobre el que va la vía y un poco más adelante un potente muro de contención y un puente formado por sillares. En pedrosa aún se conservan la estación, el almacén y las casas de los directivos.

Vía Verde del Santander Mediterráneo. Tramo La Engaña
La plataforma de un tramo del trazado ferroviario Santander Mediterráneo se ha habilitado como Vía Verde - Camino Natural. Cerca de 6 kms separan el Túnel de la Engaña con la antigua estación de Pedrosa. Un buen recorrido para pedalear o caminar.