Cargando...

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

LAS MERINDADES INTRO. GENERAL TURÍSTICA MERINDAD DE MONTIJA
MERINDAD DE MONTIJA

El río Trueba y su afluente el Cerneja configuran este territorio, en el que se asientan los pueblos de la Merindad de Montija. La Cordillera Cantábrica cierra por el norte el territorio de esta Merindad. Las lagunas de Antuzanos, situadas entre Gayangos y Bárcena de Pienza, favorecen el desarrollo de una vegetación característica así como la nidificación y la cría de varias especies de aves acuáticas.
Otros parajes de singular belleza son el hayedo de Bercedo, los Montes de la Peña, el alto de Bedón, el nacimiento y curso alto del Cerneja, la ribera del Trueba, el robledal de Villasante y el salto del Aguasal, cercano a San Pelayo.

Vestigios romanos. Area Patriniani
Algunos historiadores sitúan el “Area Patriniani”, una villa romana mencionada en el documento de fundación del monasterio de Taranco de Mena, entre Agüera y Noceco. Antiguas vías romanas atravesaban la merindad dejando restos como el puente del Cerneja en Agüera, o un tramo de calzada hallado entre Villasante y el Crucero.

“Este logar es del monesterio de Sant Millán...”
En el término de Antuzanos, cerca de las lagunas, existió una antigua población con su iglesia que perteneció al Monasterio de San Millán. Otros lugares de la Merindad de Montija pertenecieron al monasterio de Oña y algunos otros como Noceco y Quintanilla de Pienza a la orden de San Juan. Familias poderosas como los Velasco y los Salazar se disputaron durante varios siglos el dominio de estos territorios en los que tuvieron varios señoríos.

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

El poder de la iglesia: el arte románico

La iglesia fue durante siglos el elemento aglutinador de las comunidades aldeanas que se organizaban en torno a su templo. El templo era un elemento simbólico. La arquitectura y la escultura de los templos medievales fueron un medio de expresión y de comunicación que hoy nos ayuda a entender la espiritualidad de la época.

El poder señorial

El poder de los grandes propietarios se manifiesta en sus elocuentes edificios. Destacan las torres de Villalázara y el Ribero. En San Pelayo se tiene constancia de la existencia de otra torre.
Para aprovechar el valor terapéutico de las aguas del lugar, en Gayangos, a la orilla del viejo Camino Real, se construyó en la primera mitad del siglo XIX un gran edificio utilizado como balneario. Hoy sólo quedan algunas ruinas.


QUE PUEDES PUEDES VER

Monumento Natural de Ojo Guareña
El extremo oeste de la Merindad de Montija, en concreto las localidades de Quintanaedo y Cuestaedo, están incluidas en el Monumento Natural de Ojo Guareña. Estas poblaciones se sitúan bajo el cresterío de una de las sierras conocidas como las Siete Conchas de Sotoscueva. El espacio está declarado Lugar de Importancia Comunitaria (LIC).

Riberas del Trueba y del Cerneja
El río Cerneja riega las tierras más norteñas de Montija, desde su nacimiento en las inmediaciones del puerto de la Sía hasta su desembocadura en el río Trueba. Junto a la habitual vegetación de ribera, podemos encontrar bosques mixtos de alisos, chopos, abedules, robles, hayas y pinos.


Lagunas de Antuzanos
Compartiendo las localidades de Gayangos y Bárcena de Pienza existe una serie de pequeñas lagunas que forman una zona especial para la nidificación y cría de numerosas aves acuáticas y de descanso de aves migratorias. Camino del Alto de Bocos, junto a la zona de recreo, existe un observatorio ornitológico.


Hayedos y robledales
En la localidad de Villasante, capital del municipio, se puede dar un tranquilo paseo por un amplio bosque de roble rebollo que cuenta con más de 500 ejemplares bicentenarios. En las inmediaciones de la localidad de Bercedo, en el alto del Cabrio, podemos disfrutar de un magnífico bosque de hayas.


Iglesias románicas
Construida en el siglo XII, la Iglesia de San Miguel, en Bercedo, cuenta con una nave, ábside semicircular decorado con ventanas y una magnífica portada con tres arquivoltas, columnas y capiteles. En Bárcena de Pienza, la Iglesia de San Vitores conserva el ábside románico, que destaca por su calidad y temática. Los templos de Villalázara, Hedesa, Agüera o Quintanilla Sopeña conservan algunos elementos románicos. En la localidad de Villasante, capital del municipio, se puede dar un tranquilo paseo por un amplio bosque de roble rebollo que cuenta con más de 500 ejemplares bicentenarios. En las inmediaciones de la localidad de Bercedo, en el alto del Cabrio, podemos disfrutar de un magnífico bosque de hayas.


Arquitectura popular
La arquitectura tradicional de Montija preserva los rasgos de la casa montañesa: plantas rectangulares, gruesos muros de mampostería y sillar reservado a esquinas y vanos. Lo más característico de estas moradas es el balcón corrido en el piso superior. En Noceco, Loma o Villasante encontraremos casonas indianas del siglo XIX, construidas con las fortunas obtenidas por  vecinos que “hicieron las américas” y regresaron a sus pueblos.
Algunos conjuntos urbanos como Gayangos o San Pelayo guardan interesantes elementos de arquitectura popular como fuentes, abrevaderos, lavaderos y una amplia bolera cubierta. Por el puente barroco de Villalázara cruzaba el río Trueba el Camino Real de Burgos a Bercedo.


El Zalama
Con 1.335 m, la cumbre más alta de los Montes de Ordunte sirve como divisoria natural entre las provincias de Vizcaya, Cantabria y Burgos.

Torres y palacios
En el barrio de El Ribero de Barcenillas, la torre palacio de los Alvarado fue levantada a mediados del siglo XVI. La Torre de Villalázara fue alzada en los siglos XVI y XVII por la familia Bustamante.


Iglesia de la Virgen del Rosario (Noceco de Montija)
Este templo historicista neogótico de 1906 sorprende por su grandiosidad. Presenta una única nave rematada en ábside poligonal y con una llamativa torre. Se levantó a expensas de varios hijos del pueblo que hicieron fortuna en otras tierras.


Rutas para caminantes
Por la Merindad de Montija discurren dos senderos de gran recorrido. El GR-1 Sendero Histórico, llega desde Salinas de Rosío, y pasa cerca de las lagunas para ascender hacia Peña Horrero. El GR-1006 Ruta de los Monteros enlaza Espinosa de los Monteros con Medina de Pomar pasando por Loma de Montija, Villalázara, Quintanahedo, Gayangos, Bárcena y Quintanilla de Pienza.
Conjunto de San Pelayo
San Pelayo, como otros núcleos de la merindad, ha estado vinculado a la actividad ganadera. Encontramos buenas casas,  fuente-abrevadero, lavadero, juego de bolos cubierto e iglesia parroquial.